LAS VEGAS, Nevada -- El regreso de Miguel Cotto y Ricardo Mayorga a
los cuadriláteros luego de largas ausencias por parte de ambos proponía
muchas dudas e incertidumbres, pero todas ellas fueron barridas de
manera aplastante con un solo gancho de izquierda cuando faltaba apenas
un minuto para culminar el combate entre ambos en el MGM Grand de esta
capital, cuando Miguel Cotto noqueó a su aguerrido y locuaz rival al
derribarlo con un extraordinario gancho al mentón y luego lograr que
abandone el pleito aduciendo una lesión en su mano izquierda a los 53
segundos del decimosegundo y último asalto del combate en el que estaba
en juego el título mundial de peso mediano Jr. de la AMB en manos de
Cotto.
Unas 7.247 personas presenciaron un choque en el
que el dominio de Cotto fue manifiesto en la amplia mayoría de los
asaltos, con un boxeo soberbio, un estado atlético espectacular, y un
estado mental impecable con el que evitó que los ataques verbales
continuos de su rival nicaragüense, que no logró imponer su ritmo de
pelea en ningún momento.
"El plan era ser yo mismo", dijo
Cotto, que al momento de la detención del combate estaba adelante en las
tres tarjetas por igual puntuación de 107-103. "El plan era evitar sus
trucos y sus mañas sobre el ring. Mayorga tiene las manos pesadas y pega
duro. Esta fue una pelea muy en serio", agregó el campeón. La
estrategia del boricua, en manos del veterano entrenador Emmanuel
Steward, rindió todos los dividendos esperados. "Emannuel Sterward me
dijo en el último round que me calmara, que (Mayorga) estaba cansado y
que estaba decidida la pelea", afirmó Cotto.
Por su parte,
Mayorga justificó su derrota diciendo que "sentí que mi pulgar me tocaba
la nuca. Odio la manera en que terminó esta pelea. Entrené duro e hice
lo mejor. Intenté terminar el último round, pero el dolor en mi mano era
demasiado. No me importa mi dedo pulgar, yo no quería que terminara
así. Yo traté de cerrar mi puño pero no pude".
El primer
diagnóstico es una dislocación del dedo pulgar izquierdo, pero Mayorga
será llevado al hospital para un exámen más detallado y para buscar una
posible fractura.
Chris Farina/Top RankMiguel Cotto, izq., terminó con Ricardo Mayorga antes del final de los 12 rounds
"Como hombre tengo que admitir cuando peleo bien y cuando lo lo hago.
Le doy crédito a Cotto, es un gran peleador y un gran campeón".
Consultado sobre lo que le dijo a Cotto al oído una vez terminado el
combate, Mayorga dijo que sus palabras fueron solo de agradecimiento.
"Le agradecí la oportunidad, que yo sabía que no tenía por qué dármela",
concluyó el fallido retador, que cae ahora a 4-5 en sus últimos nueve
combates, con cuatro de sus cinco derrotas antes del límite.
Los
primeros dos asaltos fueron controlados por un Cotto metódico y
concentrado, certero con sus golpes y con buenas combinaciones por
dentro. Ya en el tercero, Mayorga se arrinconó voluntariamente en un
rincón neutral y desafió ruidosamente a Cotto a golpearlo, ante el
beneplácito del público que esperaba la llegada del estilo histriónico
tan particular de Mayorga. Ninguno de los dos pudo capitalizar ese
momento, con Cotto golpeando con justeza pero con Mayorga incapaz de dar
vuelta la situación o cansar a su rival lo suficiente como para montar
un contragolpe interesante.
El cuarto asalto comenzó con
una buena combinación de tres puños durísimo de Mayorga y terminó con
una andanada de nueve puños sin respuesta por parte del nicaragüense,
que se alzó así con su primer asalto en las tarjetas. Cotto saliócon
todo en el quinto, respondiendo con una sólida golpiza sobre un rincón
neutral ante un Mayorga indefenso, y recuperando terreno perdido.
En
el sexto asalto, la propensión de Cotto a recibir golpes por su flanco
izquierdo le causó algunos problemas, pero nada lo suficientemente serio
como para restarle chances de triunfo. Cotto le daba mucho seguimiento
a sus ganchos de izquierda y queda desprotegido para el contragolpe, y
Mayorga capitalizó ese error hacia el final del asalto.
En
el séptimo y el octavo asaltos, Cotto siguió imponiendo su ritmo y
conectando los mejores golpes, sin dejarse caer en las pocas trampas que
Mayorga podía proponerle. El combate parecía encaminado hacia una clara
decisión unánime por parte del campeón.
El noveno round
fue ganado a puro pulmón por Mayorga, que impuso su maña en el principio
y el fin de ese asalto para dejar una mejor impresión en la opinión de
los expertos en ringside. Pero ya en el décimo, Cotto afianzó aún más su
control del pleito con boxeo de distancia y movilidad continua, dos
claves para las cuales Mayorga, ya con el ojo derecho hinchado por los
jabs continuos del campeón, no encontró respuesta en ningún momento del
pleito. Los insultos abiertos y los desafíos de Mayorga a golpearlo al
cuerpo bajando la defensa no surtieron ningún efecto.
Apenas
comenzado el duodécimo y último round, Cotto conectó un durísimo gancho
que detuvo en seco a Mayorga y lo envió de espaldas a las lonas, donde
intentó levantarse con gestos de dolor. Luego de que el combate se
reanudara, Mayorga se refugió en un rincón donde pareció dudar
brevemente sobre su continuidad en el pleito, para luego señalarle al
réferi Robert Byrd su imposibilidad de continuar el combate.
Con
este resultado, Cotto mejora su marca a 36-2 con 29 KOs y se posiciona
para más y mejores combates, que podrían ponerlo nuevamente en ruta de
colisión con sus dos únicos verdugos hasta la fecha: Antonio Margarito y
Manny Pacquiao. Mayorga, por su parte, pone su marca personal en
29-8-1-1 con 23 KOs y pone en peligro su incipiente regreso a los
cuadriláteros, en el cual ha tenido apenas una sola victoria en los
últimos tres años.,fuente espn .com